<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4098937118729708238</id><updated>2011-07-08T09:28:52.477+02:00</updated><category term='Cosas que pasan'/><category term='Leyendas de las Llanuras'/><category term='Historia y Filosofía'/><title type='text'>La Llanura del Centauro</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4098937118729708238/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Angus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03990585166068034301</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_EMKLt68jhGM/SBirHVrzvLI/AAAAAAAAAAM/_X0JPgTcx_o/S220/Centauro-thumb.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4098937118729708238.post-6966151399136428071</id><published>2009-10-16T22:47:00.000+02:00</published><updated>2009-10-16T22:48:16.975+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y Filosofía'/><title type='text'>Agora, de Alejandro Amenabar.</title><content type='html'>Esta tarde he podido disfrutar de una tarde de cine. De cine de verdad. He podido ver la última de Amenabar. He podido deleitarme con el inmenso trabajo de vestuario, con los decorados magníficos, con la ambientación cuidada, con unos actores que, si bien no bordan el papel, resuelven con solvencia sus actuaciones (como dicen los críticos). La verdad, me lo he pasado muy bien viendo una peli con un guión solido y una ejecución a la vez sobria y contundente. Las escenas de violencia intercaladas entre los momentos mas místicos de los personajes mantenían un ritmo que para nada se me ha hecho pesado y me han hecho pasar el rato sin mirar ni una sola vez el reloj.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, que me ha gustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y también me ha hecho pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me ha hecho darme cuenta, en la posterior tertulia de camino a casa sobre la peli, de los ciclos de destrucción en los que los hombres, en nuestro fanatismo, nos sumergimos. Como los que han sido perseguidos, se convierten a su vez en perseguidores de los que no son como ellos. De como no aprendemos de los errores que se comenten contra nosotros y, en lugar de adoptar una postura mas filosófica, mas mesurada, mas cabal, se vuelve tan radical como los que una vez le oprimieron. Y siempre se hace (o se usa como excusa) en nombre de una forma de vida mejor: Al-Andalus, Jerusalem, Tierra Santa, Irak, Bahía Cochinos, Guerra Civil española, las grandes guerras mundiales, Gaza y Cisjordania, Afganistan... Siempre se ha antepuesto el convertir a los demás antes que el colaborar con los demás. Se ha convertido en marca de la casa el aplastar bajo tu bota a los que te oprimieron en lugar de tender la mano a los que ahora está por debajo de ti. No se busca el crear puentes, sino el destruir templos. Por eso me horrorizan en grado sumo gente como &lt;a id="zfwp" title="Ahmadineyad" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ahmadineyad"&gt;Ahmadineyad&lt;/a&gt; o &lt;a id="a8j2" title="Ariel Sharon" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ariel_Shar%C3%B3n"&gt;Ariel Sharon&lt;/a&gt; con su fanatismo cerril, que ponen en peligro a millones de seres humanos en aras de una superioridad supuesta, quemando sus naves y haciendo que las opciones para el dialogo razonado se diluyan como un terrón de azúcar en un café ardiendo. Me repele gente como los Bush, que anteponen los intereses de ciertos grupitos de amiguetes y de su propia familia a los intereses de los que están a su cargo. Me pasma ver como gerifaltes religiosos repiten los errores de épocas pasadas simplemente porque los suyos sufrieron esos errores anteriormente. Me provoca arcadas ver como gentes con una cultura, con un nivel económico elevado y una supuesta educación  occidental hacen de su capa un sayo y convencen a las gentes de sus países natales para que odien a los países que les han hecho ricos a ellos, solo para que ellos puedan ser mas ricos todavía. Me fascina de una manera insana como gente culta coge algo que, en principio, tendría que ser bueno, como puede ser la religión o el comercio, y lo usan como razón, motivo, garantía o excusa para cometer el mas horrendo crimen que un ser humano puede perpetrar contra otro: Matar. Y es que lo que se puede ver en Ágora, en esa película, no es mas que el circulo vicioso de auto destrucción que el egoísmo humano, el egocentrismo fundamentalista reducido al entorno de  una ciudad de las postrimerías del Imperio Romano, pero extrapolable a cualquier cultura, momento y lugar de la historia de la Humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que el convertir una religión, ya sea sobre dioses o ideas o creencias políticas, en dogma de fe inalterable, inmutable y excluyente es lo que nos transforma en alimañas dispuestas a arrancarle los ojos al que tenemos al lado. Por eso no suelo hablar de política ni de futbol. Los radicales me asustan. Me aterran. Me hacen temer por el futuro...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4098937118729708238-6966151399136428071?l=llanurasdelcentauro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/feeds/6966151399136428071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4098937118729708238&amp;postID=6966151399136428071' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4098937118729708238/posts/default/6966151399136428071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4098937118729708238/posts/default/6966151399136428071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/2009/10/agora-de-alejandro-amenabar.html' title='Agora, de Alejandro Amenabar.'/><author><name>Angus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03990585166068034301</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_EMKLt68jhGM/SBirHVrzvLI/AAAAAAAAAAM/_X0JPgTcx_o/S220/Centauro-thumb.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4098937118729708238.post-2305823958310455916</id><published>2009-03-02T16:21:00.000+01:00</published><updated>2009-03-02T16:23:28.010+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas que pasan'/><title type='text'>Ayer murió Pepe Rubianes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ayer murio un actor. Un librepensador. Un procaz galaicocatalan con mala leche. Ayer se perdió una de esas lenguas viperinas que nunca deben faltar en cualquier lugar, pues son las que hacen que los demás pongamos los pies en el suelo a traves de sus sátiras, de sus críticas, de sus comentarios soeces, de su fina (y no tan fina) ironía. Ayer murió el Maki Navaja en versión escenario de platea, muy superior a ese Maki Navaja descafeinado que dieron por la tele, un Maki digno del Ivá. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y hoy me entero que hay gente celebrando que se haya muerto. Gente que se ha alegrado por ello. A mi eso os juro que me jode un montón. Pero quizás a Rubianes incluso le alegra. Porque eso es señal de que les daba miedo lo que decía. Le tenían miedo a un actor. Por esto, solo por esto, ya vale la pena que me quite la boina y levante la jarra de cerveza en memoria de Pepe Rubianes, el mejor Maki Navaja de todos los tiempos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un abrazo estés donde estés, Pepe.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4098937118729708238-2305823958310455916?l=llanurasdelcentauro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/feeds/2305823958310455916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4098937118729708238&amp;postID=2305823958310455916' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4098937118729708238/posts/default/2305823958310455916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4098937118729708238/posts/default/2305823958310455916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/2009/03/ayer-murio-pepe-rubianes.html' title='Ayer murió Pepe Rubianes'/><author><name>Angus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03990585166068034301</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_EMKLt68jhGM/SBirHVrzvLI/AAAAAAAAAAM/_X0JPgTcx_o/S220/Centauro-thumb.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4098937118729708238.post-8613120627808752561</id><published>2009-02-24T10:39:00.001+01:00</published><updated>2009-02-24T10:54:02.338+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de las Llanuras'/><title type='text'>Leyenda de Süle (2)</title><content type='html'>Después de dos días de cabalgata eso era exactamente lo que necesitaba. El encontrar a aquellos buhoneros sureños ya había sido una bendición. Pero era evidente que aquella noche en la vetusta posada iba a ser para recordar. Las jarras de buen vino de Salnés corrían llenas. Los músicos de la banda de buhoneros eran realmente alegres y compensaban quizá su falta de afinación con volumen, ritmo y canciones soeces de baile. La gente reunida allí, lugareños en su mayoría, disfrutaba la novedad de los extranjeros alegres que les visitaban mientras Súle, bailando como una posesa, disfrutaba de un extraño rato de paz desde hacía casi un mes. El vino la animaba, y también las canciones.&lt;br /&gt;La música que resonaba en la posada llegaba a sus oídos a pesar de la distancia. Su montura piafó nerviosa. El unicornio negro escarbó impaciente con sus cascos delanteros, ansioso por cabalgar como un espectro a través de la noche. La figura cubierta por una capa negra acarició el cuello del poderoso animal para tranquilizarlo. A pocos paso de ellos, a su derecha, tres pequeños dracmaleones cuya piel se había tornado oscura como la noche escrutaban el rostro de su ama, ansiosos. Sus ojillos negros abiertos desmesuradamente y sus colmillos afilados como agujas asomando por sus bocas contrahechas.&lt;br /&gt;Hacía ya dos noches que Súle había partido y Anvil dormía intranquilo. Saber que viajaba acompañada, al menos un trecho del camino, le tranquilizaba. Y sabía que la noche en la posada le haría bien al espíritu de la muchacha. En su duermevela, notó como unos pasos leves, imperceptibles, se acercaban a su camastro. Abrió los ojos para ver como una ardilla negra subía hasta su cama y se plantaba nerviosa ante su rostro, de pie sobre sus cuartos traseros. En un momento fue consciente del área que le rodeaba. La ardilla se escabullía entre las patas de la cama. Alguien, varias personas, armadas, andaban fuera de la cabaña. Se estaban acercando cuchicheando nerviosas en voz muy baja, imperceptible para otros oídos. En un momento agarró una silla y se situó al lado de la puerta.&lt;br /&gt;El violín cantaba una jiga a ritmo frenético mientras Súle bailaba agarrada a uno de los buhoneros sureños encima de la mesa central de la posada, con la concurrencia batiendo palmas y gritando a pleno pulmón canciones obscenas y tradicionales, mezclando el olor del vino y la cerveza con la humareda de la chimenea y el sudor de los cuerpos en movimiento. La fiesta estaba en un verdadero “crescendo” mientras el posadero se afanaba con una sonrisa de oreja a oreja, sirviendo rondas de diversos bebedizos y platos de carnes variadas muy especiadas, que desaparecían nada mas tocar las mesas. La joven estaba exultante. El sudor corría por su cara y su cuerpo, arrastrando con el un recuerdo que volvería en cuanto la adrenalina dejase de bombear y el alcohol despareciese de su cuerpo.&lt;br /&gt;El aire se condensaba en el aliento de la poderosa cabalgadura, semejando un humo infernal que casaba a la perfección con los reflejos iridiscentes que las lejanas luces de la posada arrancaban de los ojos de la bestia. Su jinete sacó de la alforja de cuero repujado lo que parecía un guante de herrero y un cofre de piedra basta, que empezó a humear ligeramente en contacto con el aire puro de la noche. Los tres dracmaleones se agitaron ansiosos, una mueca de cruel deleite en sus caras semejantes a dragones contrahechos. Las pieles de las tres criaturas cambiaron de tono en anticipación de las posibilidades aquello les ofrecía.&lt;br /&gt;La puerta de la cabaña se abrió con violencia al ser pateada desde el exterior. Tres figuras cubiertas de malla y acero entraron a la carrera en la estancia antes de que las astillas de la barra que atrancaba la puerta hubiesen tocado el suelo. Blandían garrotes de madera con la cabeza recubierta de clavos y su forma de moverse delataba su experiencia en el uso de la violencia. Llegaron al centro de la estancia, iluminados apenas por los rescoldos de la chimenea y la luz de la luna que entraba por la puerta. La cama deshecha estaba frente a ellos, vacía. De sus espaldas les llegó un sonido muy similar al gruñido bajo de un perro...&lt;br /&gt;Hacía un rato que Súle simplemente bebía. Se había sentado en un rincón, con una botella de vino de Salnés, después de haber convertido por accidente en astillas uno de los dos sillones que estaban frente a la gran chimenea tras tropezar debido al exceso de euforia provocado por el alcohol y los bailes. Después de conseguir levantarse (le había costado un rato largo) y de pedir mil disculpas al posadero, el humor se le había agriado ligeramente. Los recuerdos volvían. Sus ojos ahora vagaban por la gran sala, mitad curiosos, mitad melancólicos. De repente, algo captó su atención y se levantó casi de un salto, derribando la enésima botella. Avanzó con paso decidido y borracho hacia la zona bajo la escalera que daba acceso a las habitaciones y acabó de apartar las cortinas que ocultaban un viejo clavicordio. Miró a su alrededor, empujó a un borracho al suelo para hacerse con el taburete en el que se sentaba, provocando la risa de los que estaban mas próximos y se sentó frente a las teclas. Respiró hondo. Posó sus manos sobre las piezas marfileñas y volcó su alma.&lt;br /&gt;Al abrir el cofre, de este emanó un fulgor semejante al del metal al rojo blanco. Bajó del unicornio maldito con movimientos casi felinos, su delgada figura haciéndose patente a pesar de la gran capa. Sostuvo el cofre con su mano derecha, enguantada en seda, e introduzco la izquierda cubierta con el pesado guante de herrero. Al sacarla, un clavo de unos quince centímetros, al rojo blanco, refulgió iluminando unos ojos carentes de emociones. Los tres dracmaleones se lanzaron hacia la mujer, babeando y arañándose entre ellos para llegar hasta ella el primero. El cofre cayó pesadamente al suelo, rodando por la hierba, la cual humeó al contacto con el objeto. Sosteniendo el clavo ardiente en alto, sacó un martillo de su cinto. Los dracmaleones en ese momento estaban peleándose entre ellos, usando tanto sus crueles garras como los dientes finos como estiletes, sajándose y arrancándose pedazos de piel mutuamente.&lt;br /&gt;En el exterior de la cabaña el grupo aguardaba expectante. Los guardias tenían virotes prestos en sus ballestas. El magistrado y su acompañante podían oír claramente el ruido de la pelea dentro de la estructura de madera. Gruñidos, golpes... aparentemente los guardias que habían entrado se estaban tomando su tiempo y apaleando de lo lindo a aquel hombre. El acompañante miró con preocupación al magistrado. Le necesitaban vivo y en disposición de hablar. Si le dañaban o ,peor aun, moría... En un segundo se hizo el silencio. Al siguiente momento, un aullido de pánico surgió de la cabaña y un cuerpo salió volando por la destrozada puerta, cayendo con un estrépito de metal a los pies de la comitiva. En el marco de la puerta se dibujó una silueta.&lt;br /&gt;Súle avanzaba colgada literalmente de aquel chico ¿cómo se llamaba? No lo podía recordar. Sabía que era de ese pequeño pueblecillo, pero el alcohol lo nublaba todo. Ella reía bajo, borracha. Miró al frente, hacia la silueta oscura del establo. Vaya, parecía que aquel muchacho tan simpático tenía ideas propias. Tocó la empuñadura de la espada de Anvil. Iba a ser divertido intentar usarla en su estado. Entraron en el establo alumbrados por la linterna del chico. Súle empezaba a sentirse bastante mal. Se soltó y, trastabillando, se apoyó en una columna de madera. Casi vencida por el alcohol se dejó caer sobre un montón de paja. Los ojos se le cerraron mientras miraba hacia la puerta y veía a una mujer con capa y capucha escondida entre las sombras del exterior.&lt;br /&gt;Apoyó el clavo ardiente en la frente del dracmaleón, la cual empezó a sisear debido a la quemadura haciendo que la bestia se encogiese de dolor. Con un rápido movimiento golpeó con fuerza el clavo, hundiéndolo profundamente en la cabeza draconiana de la pequeña criatura, que cayó de espaldas convulsionándose. Inmediatamente su cuerpo empezó a cambiar. Ampollas cubrieron su piel, mientras de su frente brotaban dos pequeños cuernos. Sus garras crecían y la piel de los labios quedó destrozada al desarrollarse los colmillos. Al cabo de un momento la criatura medía el doble de su tamaño normal, encorvada y mas contrahecha aun. La mujer encapuchada la miró a los ojos.&lt;br /&gt;-Mata a la hembra humana que está en esas casas y lleva una espada de Yurqa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anvil cargó contra el grupo armado blandiendo unicamente un taburete. Los guardias reaccionaron por instinto y los cuatro lanzaron sus virotes contra aquel loco que corría hacia ellos. Dos de ellos fallaron, el tercero se clavó en la madera del taburete. EL cuarto se clavo profundamente en el hombro izquierdo pero Anvil no se detuvo. Golpeó al primer guardia con un barrido del taburete antes de que pudiese lograr a tocar la espada que colgaba de su cinto, lanzándolo seminconsciente sobre la hierba. El segundo guardia logró desenvainar la espada, pero el taburete se hizo añicos contra su cara. El magistrado y los otros guardias desenvainaron sus aceros. En un segundo Anvil estaba entre ellos. Agarró a otro de los guardias, usándolo como ariete contra el cuarto guardia. Se giró a tiempo de bloquear el golpe que lanzaba el magistrado. Agarrando la muñeca del arma del oficial de justicia, golpeo brutalmente la nariz del infortunado con su frente a la vez que le arrebataba el arma. Se giró con la espada en alto, dispuesto a acabar con aquello de forma expeditiva y se encontró de frente con el sexto hombre. EL brazo se detuvo a medio golpe. Los ojos se habían encontrado. Nunca le había visto pero sabía perfectamente quien era.&lt;br /&gt;-Maestro constructor...&lt;br /&gt;De repente, su vista se llenó de puntos luminosos al recibir un brutal impacto metálico en la base del craneo. Cayó de rodillas y otros dos golpes igual de crueles le derribaron definitivamente. Antes de que la oscuridad le reclamase pensó en Súle...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del granero salió un hombre joven sosteniendo a una mujer, ambos cubiertos por capas de viaje. El dracmaleon entrecerró sus ojos deformes. Si. La hembra llevaba una espada. Avanzó pegándose a las paredes de la posada, dejando que su piel adoptase el tono de las sombras. El hombre estaba ayudando a la mujer a subir a un pequeño carromato. Tendría que matarlo a el también. Eso le complacía. Espero a que se alejasen. Parecía que buscaban un sitio resguardado, lejos de interrupciones. Si. Eso le convenía. Se habían parado escondidos tras unos árboles. Saltando sigilosamente se acercó donde estaban empezando a intimar. Otro salto le llevó hasta el carromato, la pareja se volvió sobresaltada. Con el pánico en los ojos el chico se agarró la garganta de la cual la bestia acababa de arrancar la traquea.. Se giró hacia la muchacha que, presa del pánico, intentaba desenvainar la espada que había a su lado, una espada de Yurqa con dragones grabados en la empuñadura. Una garra cruel cayó brutalmente sobre ella.&lt;br /&gt;La mujer subió a su unicornio maldito y lo dirigió hacia el norte...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4098937118729708238-8613120627808752561?l=llanurasdelcentauro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/feeds/8613120627808752561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4098937118729708238&amp;postID=8613120627808752561' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4098937118729708238/posts/default/8613120627808752561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4098937118729708238/posts/default/8613120627808752561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/2009/02/leyenda-de-sule-2.html' title='Leyenda de Süle (2)'/><author><name>Angus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03990585166068034301</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_EMKLt68jhGM/SBirHVrzvLI/AAAAAAAAAAM/_X0JPgTcx_o/S220/Centauro-thumb.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4098937118729708238.post-8961627197467473128</id><published>2008-10-28T22:25:00.000+01:00</published><updated>2009-02-24T10:53:40.736+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leyendas de las Llanuras'/><title type='text'>Leyenda de Sule.</title><content type='html'>Súle apartó la cortina para observar la lluvia sobre el mar que bañaba Salnés. Sus rizos morenos ocultaban parcialmente su rostro. De pie junto a la ventana, ataviada de forma tan extraña para lo que de ella se esperaba, mujer erudita vestida con pantalones anchos de marino, botas de caña alta y camisa de viajero, ciñendo una espada en el ancho cinturón de cuero y con una capa de color oscuro, indefinido por el tiempo ya, que terciaba al hombro con una soltura que hubiese hecho que sus compañeros de estudios no la reconociesen mas que por el brillo de los ojos. Sorbió la taza de cacao humeante mientras veía como la verde pendiente que descendía hacia la playa rocosa se difuminaba por efecto de la lluvia bendita. Se sonrió al recordar como, no hacia tanto, se bañaba en esas mismas aguas al cálido sol veraniego, acompañada de amigos que la hacían reír. Reír. Frunció el ceño y se separó de la ventana.&lt;br /&gt;-Quítate de una vez la capa y acércate al fuego, me vas a dejar la casa llena de barro y agua- Gruñó Anvil desde su sillón junto a la chimenea.&lt;br /&gt;-Tu casa es una pocilga, Anvil. Un poco mas de suciedad ni se va a notar-contestó socarrona la muchacha.&lt;br /&gt;Una sonrisa bailó por un segundo en los labios del hombretón de barba cana. Dejó su taza en la repisa de la chimenea, perdiendo su mirada en algún punto indeterminado de las llamas que ardían en la chimenea, reflexionando. O tal vez recordando.&lt;br /&gt;-Vas a intentarlo, ¿verdad?- murmuró tras una larga pausa Anvil.&lt;br /&gt;-Tengo que hacerlo. Si no lo hago yo, no habrá nadie aquí que quiera hacerlo.&lt;br /&gt;-¿Quieres que te acompañe?&lt;br /&gt;-No.&lt;br /&gt;-Piensas ir sola, pues.&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-Prométeme que tendrás cuidado.&lt;br /&gt;-Siempre lo tengo ¿no, Anvil?&lt;br /&gt;-A veces me extraña que sigas entera, niña- contestó con una amplia sonrisa al tiempo que se giraba para observar a la joven. Súle había dejado su capa en el respaldo de la silla y se había sentado en la mesa, con las piernas colgando. Se acercó a ella, la tomó delicadamente de la barbilla con una mano callosa, mas acostumbrada a la rudeza que a aquel gesto paternal, y la miró a los ojos.&lt;br /&gt;-Ten cuidado, Súle Puika, hija del maestro constructor. No solo arriesgarás tu vida. Arriesgarás tu alma y quizás la de los tuyos. Los Mercaderes de Espíritus no dudarán en quemarte viva si te atrapan, como a aquellos pobres diablos hace no tanto.&lt;br /&gt;-Sabes que no quiero morir, Anvil. Sabes que solo quiero poder ser feliz aquí, en mi tierra. Tú lo entiendes, aunque seas solo un visitante ocasional. Los Señores de los Espíritus no han sido erradicados, las cosas no han cambiado por mucho que nos quieran hacer creer lo contrario. Y ahora yo tengo que hacer algo. No puedo permitirme perderle a el también.-Los ojos de Súle ardían, lagrimas pugnaban por salir de ellos.&lt;br /&gt;-Él lo aceptó voluntariamente, Súle. No es tu responsabilidad.&lt;br /&gt;-Sabes que no es así. Encontrarás demasiados esclavos que no sabían lo que hacían en realidad, que desconocían los peligros a los que realmente se exponían. El no es mas que el último de una lista demasiado larga.&lt;br /&gt;-No podrás acabar con ellos. Tu misma me lo dijiste no hace tanto.&lt;br /&gt;-Sí, ya lo sé. Pero puedo liberarle a el.&lt;br /&gt;-Sea pues.&lt;br /&gt;Anvil se acercó a su cama y sacó de debajo un bulto alargado envuelto en telas. Se acercó a la mesa en la que estaba la muchacha, lo depositó con delicadeza al lado de ella y lo empezó a desenvolver.&lt;br /&gt;-¿Qué guardabas ahí? Creía que viajabas siempre con lo justo. Y este bulto es, mínimo, muy grande. Sobre todo cuando siempre estás alardeando de que ya no usas armas.-dijo sonriendo la joven.&lt;br /&gt;-No siempre he viajado bajo este aspecto, Súle. Antes de ser quien soy, he sido otras personas.&lt;br /&gt;-Anvil, te juro por algo importante que este aire de misterioso que te quieres dar a veces es él más patético intento de impresionarme que ha hecho nadie jamás. Y sabes que me revienta- El tono era recriminatorio. La sonrisa en la mirada, innegable. Anvil le guiñó un ojo mientras acababa de quitar los trapos parduscos que cubrían una tela de seda azul oscuro. La forma innegable de una espada. Las peludas manos del hombretón soltaron los cordeles que ataban las telas, que se deslizaron hasta la mesa mientras Súle posó su mano sobre el mango de una espada larga de Yurqa. La guarda de la espada tenía unas delicadísimas filigranas grabadas con forma de dragones marinos. Del pomo de la espada pendía una cadena de algún metal oscuro. Y al extremo de la misma, una cabeza de dragón exquisitamente tallada en el mismo metal. Los ojos de Súle se desorbitaron y su boca se abrió en una mueca de sorpresa.&lt;br /&gt;-Creo que esta vez si te he impresionado ¿eh, niña? Llévala contigo, por favor- sonrió Anvil.&lt;br /&gt;-Es preciosa, Anvil. Y no pesa nada. Creía que ya no se forjaban estas espadas, que sus secretos se habían perdido. ¿De donde la has sacado?&lt;br /&gt;-Repito, he sido otras personas anteriormente- Dijo Anvil mientras desenganchaba la cadenilla con la cabeza de dragón y la colgaba del cuello de la muchacha. En ese momento estaban tan cerca que el aliento de ambos se fundía en uno solo. Anvil la miró a los ojos, demasiado cerca. Acercándose. Bruscamente, se retiró de la chica recogiendo las telas esparcidas encima de la mesa.&lt;br /&gt;-Ese colgante te ayudará en caso de que los Mercaderes te apresen, Súle, no te lo quites. Si intentan esclavizarte a ti también, en él reside la fuerza necesaria para resistir. Recuérdalo.&lt;br /&gt;-Gracias, Anvil- La muchacha se acercó al anciano y le besó la mejilla suavemente, haciendo que el se apartase mas incomodo aun. Súle sonrió dulcemente.- Me voy ya, viejo amigo.&lt;br /&gt;Salieron al exterior de la cabaña, Súle vistiendo su capa, cuya capucha cubría ya sus oscuros cabellos. Anvil dejando que la lluvia empapase su corpachón. El caballo de Súle esperaba en el cobertizo, un ejemplar bayo, de fuertes patas, adecuado para largas marchas. La pequeña muchacha subió ágilmente al caballo mientras Anvil le sujetaba las riendas.&lt;br /&gt;-Ten cuidado, Súle.&lt;br /&gt;-Como diría el Señor de las Llanuras, se feliz, Anvil.&lt;br /&gt;-Angus, además de un pomposo bocazas, no es señor de nada, solo es el guardián. Un guardabosque, como mucho- rezongó Anvil- Además. No seré feliz hasta que no vea de vuelta esa peca tuya encima de tu sonrisa.&lt;br /&gt;-Espérame, pues. No creo que tarde mas de una semana.- Espoleó su montura, alejándose en dirección al norte...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4098937118729708238-8961627197467473128?l=llanurasdelcentauro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/feeds/8961627197467473128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4098937118729708238&amp;postID=8961627197467473128' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4098937118729708238/posts/default/8961627197467473128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4098937118729708238/posts/default/8961627197467473128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://llanurasdelcentauro.blogspot.com/2008/10/leyenda-de-sule.html' title='Leyenda de Sule.'/><author><name>Angus</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03990585166068034301</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_EMKLt68jhGM/SBirHVrzvLI/AAAAAAAAAAM/_X0JPgTcx_o/S220/Centauro-thumb.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
